You are currently browsing the category archive for the ‘Ficción’ category.

¿Huímos? ¿A dónde? Las cucarachas de Fabelo en la fachada de Bellas Artes

¿Huímos? ¿A dónde? Las cucarachas de Fabelo en la fachada de Bellas Artes

Esta noche una cucaracha cayó sobre mi espalda dormida. En un sobresalto la percibí en la vitalidad de roces propia de las cucarachas que los dedos de ninguna virgen alcanzarán igualar nunca… Era, por demás, un insecto corriente, sorprendido por el terremoto que lo dejaba allí, sin escapatoria, sobre la planicie implacable en la cual recortaba la única sombra. Aplastarla resultó demasiado fácil.  No se movió. No intentó el recurso de toda cucaracha, es decir, correr donde quiera, huir sin tino, tensa cada pata, cada antena, hasta un reducto, un refugio oscuro que le permitiera continuar con su vida sin memoria, e irse a una cocina, a un basurero, a un jardín. Simplemente quedó… ¿paralizada?  No; hay algo que no encaja. No quedó paralizada, sino magnánima. Ecuánime con su suerte en una postura quizá más digna de Héctor que de una cucaracha. Recordarlo me provoca remordimientos, me doy asco. Y sin embargo, la sensación del crujido fugaz de su cuerpo bajo mi mano huye como ella no huyó, como se escurre la última gota de agua jabonosa en el lavabo ahora mismo. Ya no sé cuántas veces me he lavado las manos. Si dejara de hacerlo, no quedaría nada de ella en el mundo ni en mí, pues hasta el último de sus humores reposa en el fondo de las cañerías hace mucho. Únicamente el ritual la mantiene activa. Un minuto me alejo para dejar constancia de todo en esta página. Solo espero que para cuando se agote el agua o la pastilla de jabón, concluyendo este asunto doloroso pero necesario, Príamo, o su equivalente en el mundo de las cucarachas, haya robado su cuerpo de mi cama.

(Publicado en Vida laboral y otros minicuentos. Concurso nacional de minicuento “El dinosaurio”, 2005.)

Anuncios

Camino hacia la esquina. Un buen poema del peruano José Watanabe me hace reflexionar mientras voy en busca de conos de helado. En el texto el sujeto lírico se ve impelido por el sol —«ama rápido, me dijo»—, a guardar con un empeño apasionado y baldío el hielo, metáfora de todo aquello cuya fugacidad acrecienta la belleza.
Caigo del contén, y con el aparato de frozen a pocos pasos ya, la recitación interna del poema que tanto me agrada se desluce con la visión del jarrito que llevo en la mano. Una amiga me ha dado la idea de echar dentro de él varios helados, tres cuatro, diez, «los que quepan; trae los barquillos aparte». Hay una cola pequeña frente al aparato, que con un zumbido destartalado deja escapar el helado de colores vivos bajo la acción de las palancas que dirige una operadora. La mujer toma el dinero y lo tira en un cajoncito, toma los barquillos de un saco de nylon y sirve con una tenue sonrisa. Lee el resto de esta entrada »

Ok, creo que así se llamaría, y en términos generales sería un cuento bastante disperso, donde lo que realmente quiero transmitir es una sensación de evasiva y trashumante inconformidad. El momento de desarrollo no es otro que todo este pasado más o menos cercano, alrededor del 2010, o un poquito antes. Pero eso no es lo decisivo. Todos esos años tan ridículos solo me sirven de escenario, apenas unos fondos caricaturescos, hechos para fantoches, donde resalte la ironía de los vanos intentos de artista, de hijo, de revolucionario, de espía.
La cosa empieza con un par de lo que podría decirse buenos socios, él y ella, que realizan audiovisuales de bien público en un centro de divulgación ecologista. Y viéndolo bien, no sé por qué siempre que cuento esto me empecino con que trabajen en un lugar así; en un ambiente soso, remolonamente positivo. Pero bueno, el caso es que en los ratos libres editan sus proyectos, unos clips inundados de todo ese tiqui-tiqui conflictivo e intelectualoide que ya, gracias a Dios, nadie estila y que nos resulta hoy —a la vista del tiempo— tan predecible y aburrido.

Lee el resto de esta entrada »

Archivos

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 7 seguidores